Power your performance - Rehband Power your performance - Rehband

€ 0,00 Sin artículos

Mi carrrito

Total: € 0,00

Rehband

A Nathalie le encanta bailar

Nathalie Rosenberg es una bailarina versátil, expresiva y muy popular. Para sobrevivir en el mundo del baile se necesita sensibilidad, resistencia y una gran obstinación, cualidades todas que Nathalie ha ido desarrollando y perfeccionando desde que era una niña.

Hay que coger a Nathalie Rosenberg mientras va de un sitio a otro, en este caso al volver de un ensayo para el Melodifestival 2007. Sin embargo, no hay nada fugaz ni transitorio en su persona. Por el contrario, tiene una fuerte presencia.

La principal fuerza de Nathalie reside en ser una bailarina fuerte, versátil y técnica tanto en casa bailando hip hop como cuando baila ballet.

"Establezco unas normas muy altas para mí misma y siempre me doy al cien por cien" dice Nathalie. "Todo consiste en ser honesto contigo mismo y con el público. En escena tengo que ser Nathalie ese día y nada más."

Nathalie siempre se ha expresado usando su cuerpo. Empezó a bailar cuando tenía 16 años y antes ya había intentado practicar diferentes deportes. Ella cuenta esto para explicar el porqué de su cuerpo fuerte que le permite bailar mucho sin tener lesiones.

Una joven flexible con voluntad de hierro…

Fue su padre quién creó las bases de su actitud decidida. Le decía que nadase al otro lado de la playa cuando acababa de aprender a nadar. También le colocó los esquies cuando apenas sabía caminar.

"Aprendí que las limitaciones se las pone uno mismo. Realmente no existen. Eso tuvo un gran impacto sobre mi."

Nathalie se crió en Italia y España y habla cinco idiomas. Se trasladó a Suecia a los dieciséis años. Fue cuando empezó a bailar y lo puso todo en su baile.

"Mientras mis amigos estaban en los cafés, yo iba a clases de baile. Al haberme trasladado tanto siendo niña, tuve que encontrar mi propia fuerza interior. No sigo al rebaño. Voy por mi propio camino. Si quieres bailar, tienes que comprometerte contigo misma, no sentarte por ahí a tomar café."

"Todo tiene sus inconvenientes," dice Nathalie, que, debido al baile, no ha podido pasar tanto tiempo con su familia como le hubiese gustado.

"Pero mi trabajo me entusiasma. ¡Cada día siento mariposas en mi estómago! El baile para mi es meditación y medicina. Me han ocurrido muchas cosas en mi vida y el baile también ha sido importante en ese sentido."

… y un buen corazón en una industria difícil

Ahora Nathalie trabaja más como coreógrafa y organizadora, que le encanta y le exige gran parte de su tiempo.

"Necesitamos más calidez en esta industria. Los bailarines a menudo sienten que son prescindibles debido a la fuerte competitividad y es por eso por lo que me gusta tratar a cada uno con cariño."

Los bailarines tienen que ser flexibles, encantadores, atractivos, delgados, musculosos, gráciles, ágiles y fuertes. Es importante permanecer en la cumbre. Un bailarín profesional nunca puede dejar de practicar. Nathalie da entre seis y diez lecciones por semana, además de los ensayos para las funciones. El hecho de que la industria del baile sea tan difícil no disuade a Nathalie. Justo al contrario.

"Yo trabajo partiendo del hecho de que la industria es difícil y cuando las cosas se ponen muy mal ¡yo doy lo mejor de mi!"

También es importante poder relajarse de vez en cuando y Nathalie desea pasar más tiempo relajándose utilizando la meditación y el yoga. Esto la ayuda a encontrar lo más importante para ella: su fuerza interior.